El miembro de la Junta de Educación del Estado, Rubén Cortez, expresó su decepción el viernes por la negativa del comisionado de la Agencia de Educación de Texas, Mike Morath, a aprobar una propuesta firmada por 31 superintendentes.

La carta, fechada el 14 de diciembre, pedía a Morath que implementara un plan de asistencia de emergencia COVID-19 en el campus como un marco mínimo en los campus donde la tasa de infección supera el 15%. El marco permitiría a las escuelas continuar el aprendizaje a distancia al 100% durante las primeras cuatro semanas del semestre de primavera. Al mismo tiempo, los distritos continuarían poniendo las pruebas rápidas de COVID-19 a disposición de los estudiantes, profesores y personal que participan en la instrucción presencial en los campus. La carta solicita que continúen los fondos independientemente del método de instrucción impartido.

“He visto morir a demasiadas personas a causa de esta enfermedad. La negativa del comisionado a trabajar con las escuelas del Valle para proteger a los estudiantes, maestros y sus familias es simplemente vergonzoso”, dijo Cortez. “Le imploro a iniciar un diálogo con los superintendentes del Valle y llegue a un acuerdo que salvaguarde la salud de nuestros niños y el personal antes de que se pierdan más vidas”.

El Distrito Escolar Independiente de Brownsville ha operado principalmente bajo un modelo de instrucción impartido de aprendizaje a distancia desde que comenzaron las clases el 25 de agosto, recibiendo exenciones periódicas de cuatro semanas para brindar instrucción en persona entre el 25 de agosto y el 30 de noviembre, cuando se la instrucción personal se reanudó en todo el distrito.

Según el Departamento de Servicios de Salud del Estado, la tasa de hospitalización actual es del 11,03% en el Valle Bajo del Río Grande y del 28,63% en Laredo. La Región Uno está compuesta por 38 distritos escolares en ocho condados, desde Laredo hasta Brownsville.