PLACAS TEXANAS. Largas filas se registraron el fin de semana tras el retorno de paisanos que viven en Estados Unidos y acudieron de visita a Reynosa durante Acción de Gracias.

Miles de texanos y mexico-americanos saturaron el puente internacional Anzaldúas y el Reynosa-Hidalgo al regresar a McAllen o Texas tras pasar en el lado mexicano el Día de Acción de Gracias.

Desde el jueves del Thanksgiving (Día de Acción de Gracias) muchos vecinos de McAllen y del Condado de Hidalgo aprovecharon el asueto e invadieron Reynosa para visitar familiares, acudir a restaurantes o pasear por la plaza principal.

Además el filtro sanitario que había anunciado el Comité de Seguridad en Salud y la Coepris no se instaló y podían entrar más de dos texanos por vehículo, hasta sin tapabocas.

Pero el gobierno de Estados Unidos a través de los agentes de Aduanas y Protección Fronteriza solo prohiben el paso a mexicanos (sin actividad esencial) de ingreso al país.
Los texanos pueden ir y venir a México sin problema.

En el Condado de Hidalgo, vecino de Reynosa, los casos positivos de COVID-19 aumentaron dos semanas después del Día de Halloween de casi 200 diarios a 650 en promedio por día.

Personal de Caminos y Puentes Federales (Capufe) confirmó que desde el viernes por la tarde-noche empezaron a llegar muchos conductores texanos para regresar.

Para la noche del viernes la fila vehicular se extendió hasta la Avenida Ampliación Luis Echeverría, con tiempo promedio en fila de tres horas para llegar a la Aduana Americana.
Los puentes Reynosa-Mission y Reynosa-Pharr también estuvieron saturados, pero sus horarios son restringidos, el Anzaldúas opera solo hasta las 16:00 horas y el Pharr está abierto solo dos horas en la mañana y dos en la tarde.

“Si se fija todos traen placas de Texas, no se ven placas de otros estados de allá”, observó un empleado de las casetas de cobro.

Esporádicamente pasaban conductores con placas de otros estados, como Georgia, Luisiana.