La llegada el lunes del árbol de Navidad de 5.6 metros (18,5 pies) en una carroza tirada por caballos significó el inicio de una serie usual de eventos navideños en la Casa Blanca, que incluye el indulto anual del pavo y eventos por Navidad y Hanukkah.

“Asistir a las fiestas será una elección muy personal”, dijo Stephanie Grisham, portavoz de la primera dama Melania Trump y jefa de despacho, refiriéndose a los planes. “Es una añeja tradición que las personas visiten y disfruten la alegres y representativas decoraciones de las celebraciones navideñas anuales de la Casa Blanca”.

La decisión de proseguir con las reuniones en interiores y proyectar cierta normalidad se dan en momentos en que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, altos asesores de la Casa Blanca y profesionales de salud pública en todo el país suplican a los estadounidenses no viajar con motivo del Día de Acción de Gracias para pasar las festividades con personas con las que no compartan un techo.

A medida que bajan las temperaturas, el virus se ha propagado fuera de control, con las infecciones y hospitalizaciones en aumento en toda la nación y más de 250.000 muertos.

La Casa Blanca ya ha albergado varios eventos en los que se sospecha se propagó el virus y decenas de miembros del personal — junto con el presidente, su esposa y dos de los hijos del mandatario — han enfermado, junto con una larga lista de asesores y legisladores.

The AP is one of the largest and most trusted sources of independent newsgathering. AP is neither privately owned nor government-funded; instead, as a not-for-profit news cooperative owned by its American newspaper and broadcast members, it can maintain its single-minded focus on newsgathering and its commitment to the highest standards of objective, accurate journalism.