La participación en las elecciones presidenciales del 2020 fue la más alta en 50 años, superando la marca que se fijó en el 2008 con la elección de Barack Obama. Fue una movilización extraordinaria en un virtual referendo sobre la gestión de Donald Trump.

Hasta el domingo, el conteo indicaba que había participado el 62% del electorado, lo que representa un aumento del 0,4% respecto al 2008, cuando la nación eligió su primer presidente de raza negra.

La cantidad de votos emitidos también es un récord, aunque menos notable en vista de que la población aumentó. Hasta ahora se han contado 148 millones de votos y el demócrata Joe Biden se alzó con más de 75 millones, la cifra más alta jamás alcanzada por un candidato. Trump recibió más de 70 millones, la mayor cantidad jamás recibida por alguien que perdió la votación.

Estas cifras van a aumentar ya que se siguen contando votos. Los expertos, por su parte, ya están tratando de determinar qué fue lo que motivó tanta participación. Hay quienes afirman que fue consecuencia de la decisión de algunos estados de dar más tiempo y de ofrecer más formas de votar. Otros destacan las intensas pasiones que despertó Trump, a favor y en contra.

El resultado de todo esto fue la mayor participación desde 1968, según datos de la Associated Press y del United States Elections Project, que estudia el tema. Algunos expertos consideran que las tasas del 2020 pueden alcanzar niveles que no se veían desde principios del siglo 20, desde antes de que se permitiese votar a las mujeres.

“Cuesta imaginar que se puede llegar más alto”, dijo Michael McDonald, profesor de ciencias políticas de la Universidad de la Florida que dirige el Elections Project.

Un análisis de la AP indica que algunos de los aumentos más pronunciados en la participación se registraron en estados que flexibilizaron las normas para votar por correo. En dos estados que las ampliaron en forma significativa, Montana y Vermont, la participación subió más de un 10% en el primero y de un 9 % en el segundo respecto a las elecciones del 2016. El aumento más grande fue el de Hawai, donde subió más de un 14%.

Texas, que no amplió las reglas para el voto por correo pero dio al electorado más tiempo para votar en persona, registró un aumento de más del 9%, del 50% al 59%.

Muchos de los estados con los mayores aumentos en la participación –incluidos Arizona, Texas y Georgia– eran estados indecisos en los que los demócratas hicieron grandes esfuerzos por movilizar a la gente, incluso en tradicionales bastiones republicanos.

Hay quienes dicen que estas cifras confirman la importancia de la organización y de salir a la calle a captar votos.

“La gente vota cuando se le pide que vote”, dijo Seth Masket, profesor de ciencias políticas de la Universidad de Denver.

Un incremento en la participación, no obstante, no siempre ayudó a los demócratas. El partido perdió bancas en la Cámara de Representantes y no logró la mayoría en el Senado, aunque todavía hay una pequeña posibilidad de que la consiga cuando se decidan dos bancas en Georgia en una segunda ronda.

Hasta ahora, los demócratas no arrebataron una sola banca a los republicanos en el Senado.

Esto confirma que no es cierto que una alta participación ayude a los demócratas, como muchos creían.

Los resultados hacen que algunos demócratas se pregunten si no habrán cometido un error al decidir no ir de puerta en puerta y tratar de captar votos en persona por meses debido al coronavirus.

“Tal vez no llegamos a la gente que teníamos que convencer”, dijo Gilbert Hinojosa, presidente del Partido Demócrata de Texas. “Creo que es mucho más efectivo el contacto personal”.

La participación era más alta antes de 1920, en que las mujeres conquistaron el derecho a votar, porque mucha menos gente podía hacerlo. McDonald y otros creen que la elección del 2020 puede superar la marca de 1908, que fue del 65,7% y sigue siendo la más alta de la historia.

La participación más alta de después de la Segunda Guerra Mundial fue la de 1960, con un 63,8%, según McDonald.

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