LO ÚLTIMO: Juez ordena a USPS buscar boletas rezagadas

WASHINGTON, D.C. — Un juez federal de Washington, D.C., ha ordenado a los inspectores del Servicio Postal de Estados Unidos que busquen en más de dos docenas de instalaciones de procesamiento de correo las boletas de votación que aún estén pendientes y que sean enviadas de inmediato.

La orden, que incluye centros en Pensilvania, Filadelfia, Detroit, Atlanta, el sur de Florida y partes de Wisconsin, se produce después de los retrasos en la entrega previos a las elecciones y entre temores de que la agencia no podría entregar las boletas a tiempo.

La capacidad del Servicio Postal para manejar el volumen de las boletas de votación por correo se convirtió en una preocupación después de que su nuevo director, Louis DeJoy, uno de los principales donantes del Partido Republicano, aplicó una serie de cambios de políticas que retrasaron el correo en todo el país a mediados de año.

Desde entonces, los plazos de entrega han mejorado, pero se han mantenido constantemente por debajo de los objetivos internos de la agencia de tener más del 95% del correo de primera clase entregado en un plazo de cinco días, y el servicio en algunas zonas electoralmente reñidas está muy retrasado, según los datos postales.

El más reciente conteo de votos adelantados en Estados Unidos muestra que casi 102 millones de estadounidenses depositaron sus boletas antes del día de las elecciones, 73% de la participación total en la elección presidencial del 2016.

El conteo de The Associated Press revela que las votaciones adelantadas en varios estados, incluyendo los sumamente disputados Texas y Arizona, han excedido ya el total de votos de hace cuatro años.

Las votaciones adelantadas — ya sea por correo o en persona — han aumentado durante la pandemia de coronavirus, porque los votantes aprovecharon la inocuidad y conveniencia que ofrecían. Las mayores ganancias han sido en Kentucky, donde casi 13 veces la cantidad de votantes depositaron sus votos adelantadamente en comparación con 2016.

Las autoridades estadounidenses están monitoreando la jornada electoral y cualquier amenaza desde un centro de operaciones en las afueras de Washington D.C. administrado por el brazo de seguridad cibernética del Departamento de Seguridad Nacional. Funcionarios dijeron que no han detectado problemas importantes, pero instaron al público a ser cautelosos y pacientes.

El director de la Agencia de Seguridad de Infraestructura y Ciberseguridad, Christopher Krebs, dijo que hubo “algún indicio temprano de interrupción del sistema”, pero no dio más detalles. Agregó que tiene “confianza en que la votación será segura, el recuento será seguro y los resultados estarán seguros”.

Krebs pidió a todos los estadounidenses “tratar todas las afirmaciones no verificadas con escepticismo y recordar que la tecnología a veces falla”.

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