CIUDAD DE MÉXICO — Los traficantes de personas están utilizando una nueva modalidad para garantizar la estadía de menores de edad en Estados Unidos: dejarlos solos a su suerte, después de cruzar en una balsa el río Bravo. En los últimos tres días, cinco menores han sido localizados por la Patrulla Fronteriza abandonados cerca del afluente fronterizo.

De acuerdo con una fuente de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés), los “polleros” saben que el Gobierno de EU no puede negar el ingreso de un menor extranjero que no esté acompañado de un adulto.

“Esto lo saben los contrabandistas que anotan los números de teléfono de los familiares de los niños en su ropa o en sus zapatos, de esa forma se aseguran de que los localizaremos”, dijo la fuente. El sábado por la mañana, cuatro niños de 4 y 7 años de edad, originarios de Honduras y El Salvador, fueron localizados a la orilla del río, en Brownsville, Texas; mientras que el jueves fue abandonada una menor de 3 años en Matamoros, Tamaulipas.