MATAMOROS, Tamaulipas — A poco tiempo de su reapertura tras el confinamiento por el COVID-19, las playas de La Pesca, en Soto la Marina, y Bagdad, en Matamoros, fueron cerradas hoy y hasta nuevo aviso, a causa de la marea alta.

La medida se implementó para preservar la integridad de los visitantes en los balnearios, informaron las autoridades.

“El Gobierno Municipal de Soto La Marina, que encabeza Abel Gámez Cantú, a través de la Dirección de Turismo Municipal, informa que, debido a la #MareaAlta estará cerrado el acceso a la Playa ‘La Pesca’, hasta nuevo aviso”, publicó, el Alcalde vía redes sociales.

En las orillas de la playa La Pesca el efecto de la marea alta ha dejado acumulamiento de basura y daños en el muelle.

En Bagdad las marejadas han dejado daños a palapas, torres de vigilancia y el muro rompeolas, además de que el agua está llegando a los comercios y restaurantes.

El alto oleaje se debe a la cercanía del huracán Delta al Golfo de México.

La playa de La Pesca, ubicada a hora y media de la capital victorense, cumple alrededor de dos meses de que se reactivó, el pasado 18 de agosto y luego que fue cerrada por la pandemia del coronavirus a mediados de marzo.

Por su parte, playa Bagdad fue reabierta apenas hace semana pasada tras permanecer cerrada por más de seis meses.

Asimismo, el Estado anunció la reapertura de la playa Miramar, de Ciudad Madero, el próximo miércoles.

Refuerzan medidas sanitarias

El Secretario de Turismo, Fernando Olivera Rocha, dijo, que la reactivación de las playas de Tamaulipas se registra en medio de fuertes medidas sanitarias y restricciones, para evitar contagios del virus.

Para ingresar por medio de un semáforo se avisa si hay disponibilidad de acuerdo al aforo permitido.

Asimismo, se permite ingresar al agua, en grupos de hasta seis personas con el uso obligatorio de cubrebocas, gel antibacterial y la sana distancia.

Están prohibidas que los turistas hagan carnes asadas, fogatas y reuniones con aglomeraciones.

Los municipios donde se ubican las playas reabiertas pasaron a la fase dos de la pandemia, que permite una mayor reactivación de todo tipo de espacios, ante una disminución de casos de COVID-19 y decesos.