Pulga de la 77 abre las puertas a vendedores y público el 29 de agosto

Por Nubia Reyna/El Nuevo Heraldo

El 77 Flea Market en Brownsville reabrirá sus puertas el próximo fin de semana mientras los casos positivos de COVID-19 en el área siguen disminuyendo. El tianguis ha permanecido cerrado durante cinco meses y los propietarios dijeron que abrirán a una capacidad del 25 por ciento y requerirán cubrebocas para ingresar a las instalaciones.

El tianguis contará con carteles por todo el recinto tanto en inglés como en español donde se indique las medidas necesarias a seguir para evitar la propagación del virus, como evitar tocarse la cara, lavarse las manos, desinfectar zonas, cubrirse al toser y quedarse en casa si está enfermo.

“Vamos a trabajar de manera que sea seguro. La distancia en cada mesa es de 10 pies y cada vendedor deberá permanecer dentro de su mesa para no infringir esa medida de seguridad”, dijo Juani Parra, representante de la familia propietaria y operadora del negocio. “Cada vendedor tendrá que usar cubrebocas y traer su propio desinfectante de manos”.

Parra dijo que la familia estuvo en conversaciones con la ciudad de Brownsville y el Departamento de Salud de Brownsville durante aproximadamente cuatro semanas para asegurarse de que estaban siguiendo todas las recomendaciones para abrir de manera segura para la comunidad. Agregó que está muy agradecida con el alcalde Trey Méndez y el director de Salud Art Rodríguez por toda su ayuda.

“Estamos muy agradecidos por la oportunidad que nos está dando la ciudad de reabrir y realmente queremos agradecerles a todos ellos porque se tomaron el tiempo para nosotros y nos dieron esta oportunidad de reabrir”, dijo. “Estamos todos juntos en esto y todos queremos hacer lo mejor para la comunidad y hemos estado cerrados durante cinco meses y mucha gente ha estado sufriendo económicamente debido a esto”.

Parra dijo que durante los cinco meses recibió varias llamadas de vendedores preguntándoles cuándo volverían a abrir las instalaciones. Dijo que muchas familias dependen solo del dinero que ganan vendiendo en el tianguis y espera que la comunidad apoye a los vendedores mientras siguen los protocolos de seguridad.

“Los recibiremos con los brazos abiertos y esperamos que apoyen a nuestros proveedores. Estamos haciendo todo lo posible para hacerlo de una manera segura para que todos se sientan cómodos y les pedimos a todos que sigan las recomendaciones de los CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades) y nuestras autoridades locales”, dijo. “Es muy, muy importante que sigamos los protocolos de seguridad y tenemos que ayudarnos unos a otros porque estamos todos juntos en esto”.

Rodríguez dijo que uno de los grandes atributos para permitir la reapertura de la llamada “pulga” fue que es un espacio abierto y permite que la gente se esparza, especialmente al 25 por ciento de su capacidad.

“La familia que es dueña y opera el tianguis ha cooperado mucho con nosotros y estaba muy dispuesta a abrir al 25 por ciento”, dijo. “Esta es una oportunidad para aprender y reabrir lentamente”.

Rodríguez continuó diciendo que la pandemia aún existe, pero al abrir la economía de una manera muy segura y controlada, puede ser seguro para la comunidad.

“Cuando lo hacemos en un nivel de coordinación muy alto, como con la familia Gómez, podemos reabrir de manera segura”, dijo. “Estamos trabajando muy de cerca con ellos porque queremos que esta sea una reapertura segura”.

Rodríguez agregó que también quiere que otros negocios abran de manera segura y que el tianguis sea un ejemplo de reapertura segura. Agregó que la familia ha acordado que si los casos de COVID-19 comienzan a aumentar en la comunidad, están dispuestos a cerrar si es necesario.

“Espero que no sea eso lo que ocurre aquí, espero que aquí los ciudadanos entiendan que hay mucho en juego y se desinfecten, usen cubrebocas y practiquen el distanciamiento social”, dijo.

Parra dijo que recibieron buenos comentarios de la comunidad cuando la familia anunció en Facebook que reabrirán pronto.

“Todos quieren ir por un elote, agua fresca y espiropapas”, dijo riendo.

nreyna@brownsvilleherald.com