Un hombre armado que se hizo pasar por mensajero mató a tiros al hijo de 20 años de una juez federal en Nueva Jersey e hirió a su marido en la casa familiar antes de huir, informaron las autoridades el lunes.

Los disparos ocurrieron el domingo en la tarde en la casa en North Brunswick de la juez de distrito Esther Salas, y causaron la muerte de su hijo, Daniel, explicó a The Associated Press la juez Freda Wolfson. El esposo de Salas, el abogado defensor Mark Anderl, resultó herido, añadió.

Los investigadores están examinando una posible conexión entre lo sucedido y un hombre hallado muerto el lunes en un departamento en el condado Sullivan de Nueva York al parecer de un disparo autoinfligido, informó un oficial. El hombre era un abogado de la ciudad de Nueva York que en ocasiones previas se presentó ante la juez, dijeron funcionarios.

Los oficiales no estaban autorizados a comentar el asunto y hablaron con The Associated Press bajo condición de anonimato.

Salas estaba en el sótano de la casa en ese momento y no resultó herida. Su esposo se está recuperando de la cirugía, añadió el funcionario.

El agresor se hizo pasar por mensajero de FedEx, según las fuentes anónimas. El agresor, que se cree actuó solo, no ha sido detenido, según la fuente. El FBI tuiteó el domingo por la noche que estaba buscando a un sospechoso.

Daniel Anderl, quien cursaba estudios en la Universidad Católica de América en Washington, D.C., era el único hijo de la juez, dijo el funcionario. Le dispararon una vez en el pecho con un arma semiautomática cuando abrió la puerta, mientras que su padre, justo detrás de él, recibió varios impactos, detalló el funcionario.

Salas, destinada en Newark, fue nominada por el expresidente Barack Obama y confirmada en 2011. Antes sirvió como magistrada federal en Nueva Jersey, tras varios años como abogada de oficio.

Su caso más conocido de los últimos años fue un proceso de fraude financiero que implicaba a Teresa y Joe Giudice, un matrimonio que aparecía en el programa de televisión “Real Housewives of New Jersey”. Salas les condenó a prisión por delitos como bancarrota fraudulenta y evasión fiscal. Escalonó sus condenas para que uno de ellos estuviera disponible para atender a sus cuatro hijos.

En 2017 prohibió a los fiscales federales pedir la pena de muerte contra un supuesto líder de pandilla acusado por varios asesinato en Newark, concluyendo que la discapacidad intelectual del hombre le hacía no apto para la pena capital. Más tarde le condenó a 45 años de cárcel.

Más recientemente, Salas presidió una demanda aún en curso planteada por inversionistas de Deutsche Bank, que acusaban a la firma de hacer declaraciones falsas y engañosas sobre sus políticas contra el lavado de dinero y de no monitorear a sus clientes de “alto riesgo”, incluido el delincuente sexual condenado Jeffrey Epstein.

El senador demócrata de Nueva Jersey Bob Menendez, que respaldó la candidatura de Salas al cargo federal, emitió un comunicado de condolencias el domingo por la noche, pidiendo que los responsables “sean detenidos y llevados ante la justicia con prontitud”.

En un comunicado enviado por correo electrónico, el gobernador demócrata de Nueva Jersey, Phil Murphy, describió el tiroteo como “un acto sin sentido” y dijo que “esta tragedia es nuestro último recordatorio de que la violencia armada sigue siendo una crisis en nuestro país y no hemos terminado nuestra labor para que todas las comunidades estén más seguras”.