Vuelve el bingo

Salas de juego regresan a la normalidad; se trasladaron durante restricciones a los autos

PHARR — El salón del Golden Valley Bingo está dispersamente poblado con una veintena de jugadores.

Si bien el número de los jugadores normalmente sería mucho mayor cualquier viernes de una noche normal, los jugadores del bingo que llevan cubrebocas, son un paso pequeño hacia la normalidad.

El viernes concluyó ese paso atrás, después de que el gobernador Greg Abbott en una orden, permita que los salones de Bingo se reabrieran con capacidad limitada.

“La gente quiere quedarse en casa. No quieren salir, por lo que definitivamente se ve afectado el negocio”, declaró el gerente de Golden Valley Bingo, Emmitt Silguero. “A medida que avanzan las cosas, siento que las personas comienzan a sentirse un poco más seguras, especialmente después de todas las precauciones que estamos tomando”.

Estas precauciones incluyen un guardia de seguridad que verifica las temperaturas de los visitantes con un termómetro infrarrojo en la frente sin contacto antes de ingresar a la sala de bingo, exigiendo que todos usen cubrebocas y cinta adhesiva en el suelo para recordarles a los visitantes a que practique el distanciamiento social.

“Estamos tratando de mejorar todo para que se sientan seguros al salir”, resaltó Silguero.

Mientras que algunas salas de bingo se vieron obligadas a permanecer cerradas durante los cierres de toda la comunidad, otras encontraron formas de adaptarse para mantenerse en el negocio.

El Bingo Grande en McAllen abrió sus puertas hace dos semanas al presentar el Bingo drive-in en sus instalaciones.

“Realmente juegas al bingo en tu vehículo”, explicó la gerente de El Bingo Grande, Melda Montañez. “Fue bastante bueno”.

El Bingo Grande reabrió el jueves 7 de mayo y el Bingo drive-in comenzó el lunes 11 de mayo.

“Estábamos con toda la fuerza afuera”, confesó Montañez. “Al tercer o cuarto día que estuvimos abiertos, a (los clientes) comenzó a gustarle. La gente respondió muy bien a eso. Si les gusta, tendremos que conservarlo”.

Montañez señaló que los participantes llegan, que el personal se acercará al vehículo y les proporcionará todo lo que necesitan para jugar, incluyendo tarjetas de Bingo y computadoras para aquellos que deseen jugar electrónicamente. Cada vehículo también cuenta con una bolsa de basura para que los jugadores descarten sus cartones de bingo usados.

“(Los trabajadores) caminan y preguntan si quieren bocadillos o comida del puesto de comida”, informó Montañez. “Todo está realmente dirigido a los clientes de afuera”.

Al respecto, mencionó que El Bingo Grande, el cual es administrado por organizaciones benéficas sin fines de lucro, se vio afectado financieramente después de estar cerrado durante 50 días, pero ella espera que las precauciones extra que la sala de Bingo está tomando ayudarán a dar la bienvenida a los jugadores.

“Estoy nerviosa”, dijo Montañez. “No solo por la pandemia, sino por la inquietud de si los clientes responderán. Me siento mejor porque sé que las personas están respondiendo a nuestro Bingo drive-in, y la gente realmente está viniendo porque les encanta. Las personas se están volviendo cómodas, y el drive-in realmente ayudó. A ellos realmente les les gusta eso”.

fjimenez@themonitor.com

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