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Niegan clemencia para Medellín
Le costará a Texas 86 dls. la muerte del mexicano
DALLAS - La Junta de Perdones y Libertades Condicionales de Texas negó ayer por unanimidad otorgar clemencia al mexicano José Ernesto Medellín Rojas, quien está programado para ser ejecutado hoy a las 6 p.m.
Los siete integrantes del organismo votaron en contra de posponer por 180 días la ejecución de Medellín -acusado de haber participado en la violación y homicidio de dos jevencitas en Houston en 1993- y rechazaron conmutar su sentencia por la de cadena perpetua.
El voto en contra de la junta disminuye la posibilidad de salvar la vida del mexicano, aunque el gobernador de Texas, Rick Perry, aún tiene la autoridad de frenar la ejecución por 30 días en un acto de clemencia ejecutiva.
Los miembros de la junta no se reunieron para analizar el caso y tomar una decisión, sino que cada uno efectuó su propia revisión del expediente y emitió su voto a través de fax desde sus distintas oficinas a lo largo de la entidad, explico una vocera de la institución con sede en Austin.
La defensa de Medellín interpuso ayer una apelación ante la Corte Federal de Apelaciones del Quinto Circuito y mantiene otra ante la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos en un último intento de frenar la ejecución.
De no proceder ninguno de estos recursos, Medellín, será ejecutado a las 6:00 p.m. de hoy en la cámara de la muerte de la Unidad Walls, en Huntsville, Texas.
Costará 86 dólares quitarle la vida
Acabar con la vida de José Ernesto Medellín Rojas le costará al estado de Texas 86.08 dólares, por los tres químicos que le inyectarán, más la jeringa.
De acuerdo con las autoridades del Pabellón de la Muerte del Departamento de Justica Criminal de Texas (TDJC, por su siglas en inglés), dichas sustancias son: cinco gramos de tiopental de sodio, para dejar inconsciente a la persona; entre 50 y 100 de bromuro de pancuronio, que detiene el funcionamiento de los pulmones, y entre 50 y 100 de clorhidrato de potasio, que provoca un paro cardiaco.
A dicha cantidad habrá que añadir el costo que implica la presencia en ese pabellón de tres médicos, ya que uno es el que aplica la dosis letal al sentenciado, pero nadie de ellos conoce quién la porta, ya que la ética de un especialista en medicina versa en torno a preservar la vida, no a quitarla. Además, una enfermera que supervisa el proceso.
A la factura habría que añadirle también el costo derivado del proceso legal que condena a un preso a la muerte, normalmente 48 por ciento más caro que una sentencia a cadena perpetua.
Una sentencia a muerte puede llegar a costar, según consta en los archivos del Departamento del Tesoro de Texas, entre 1.5 y 2 millones de dólares, mientras que sin la sombra de la pena capital un juicio oscila entre 47 mil y 70 mil dólares. Al hablar de condena a muerte, los costos se disparan y una apelación vale más de lo normal, y, por supuesto, el costo de los abogados encargados de llevar los casos puede llegar a triplicarse.
El crimen
El mexicano fue sentenciado a la pena de muerte por participar junto con otros cinco en la violación y asesinato de Elizabeth Peña y Jennifer Ertman, de 16 y 14 años, el 24 de junio de 1993 en Houston.
Las jóvenes fueron atacadas cuando estas regresaban a la casa de una de ellas y decidieron tomar un atajo a través de un parque a lo largo de unas vías del tren, donde se encontraba el grupo bebiendo cerveza para celebrar la iniciación de un nuevo miembro de su banda.
Las evidencias mostraron que las adolescentes fueron violadas múltiples veces por los pandilleros, golpeadas y pateadas antes de ser estranguladas con un cinto y con las cuerdas de los tenis de una de ellas.
Sus cuerpos fueron descubiertos cuatro días después, descompuestos y momificados bajo un calor de 40 grados centígrados. La policía dio con los cuerpos y detuvo a los homicidas el mismo día.
Andy Kahan, director de la Oficina para Victimas de Crimen de la alcaldía de Houston, dijo que el homicidio de las adolescentes ha sido uno de los crímenes más horrendos que ha visto durante sus casi 20 años representando a familiares de las víctimas en esa ciudad.
"Fue como un festín de fieras salvajes", dijo.
De negársele sus últimas apelaciones, Medellín podría convertirse este martes en el séptimo mexicano en ser ejecutado en Estados Unidos.
Las seis ejecuciones anteriores han causado controversia e irritado en cierto grado las relaciones México-Estados Unidos, al plasmar las diferentes visiones sobre el castigo capital en uno y otro país.
Sin embargo, la apremiante ejecución de Medellín, podría pasar a ser quizás la más controversial de las realizadas hasta ahora, dado que la aplicación de la sentencia por parte de Texas colocará a esta entidad en pleno desacato de acuerdos internacionales.
Ignoran petición de la CIJ
Texas ha reiterado que no acatará la petición formulada por la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en La Haya, en la que solicita suspender la ejecución de Medellín y la de otros reos mexicanos sentenciados a muerte, hasta que sus casos sean revisados de nuevo.
En marzo de 2004, la CIJ ordenó a Estados Unidos, la revisión de 51 casos de mexicanos en castigo capital al determinar que en su detención se habían violado sus derechos a la asistencia consular.
En su fallo, la corte internacional dictaminó que Estados Unidos violó el artículo 36 de la Convención de Viena de 1963 al no ofrecer a los mexicanos la posibilidad de acogerse a su derecho a asistencia diplomática "sin retraso" tras su detención.
La decisión de la CIJ obligo al presidente George W. Bush a solicitar a Texas y los gobiernos de otras entidades estadunidenses, el celebrar audiencias para revisar cada uno de los casos cubiertos por el fallo.
Texas se opuso a dicha revisión, al argumentar que la petición del presidente Bush excedía los límites constitucionales de la autoridad federal."
El pasado 25 de marzo, la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos dictaminó a favor de Texas al liberarlo de la obligación de revisar los casos de mexicanos condenados a muerte, como lo había ordenado la CIJ.
Ninguno de los 51 mexicanos amparados en el fallo de la corte internacional ha sido ejecutado hasta ahora, en cambio varios de ellos han recibido la conmutación de la sentencia por cadena perpetua.








