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Cuidado con los jueces federales
Hoy vamos hablar de por qué es necesario, si estamos demandando en un caso civil, permanecer alejados de la corte federal y no permitir que el juez federal eche mano de nuestro caso.
Asimismo abordaremos la razón de por qué es mejor entablar la demanda en las cortes estatales o del estado.
¿Cuál es la diferencia en manejar un asunto en corte federal y manejar el mismo asunto en corte del estado? ¿Por qué existen estos dos foros para litigar casos?
En el contexto penal, o criminal, existen las leyes del estado y las leyes federales.
Es por eso que existen los dos sistemas para procesar al acusado, dependiendo qué leyes fueron las que se quebrantaron.
Por ejemplo, si el acusado es arrestado por andar manejando borracho en las calles de Brownsville, el caso se va a manejar en las cortes del Estado.
Pero si el acusado es arrestado por andar violando las leyes de inmigración, ya que fue atrapado cruzando el río, tratando de entrar al país sin papeles, entonces se le va a procesar en las cortes federales.
Esto es porque violó las leyes del país (no del estado), o sea las leyes de la federación o las leyes federales. Así que el caso se manda a corte federal.
En casos civiles, los casos que se mandan a corte federal son porque tienen que ver con las leyes marítimas (todo lo marítimo es federal), tiene que ver con la Constitución de los Estado Unidos o la ley federal (una violación de sus derechos civiles, como la discriminación) o es una demanda civil por más de 90 mil dólares y el demandado no es de este foro, o sea de Texas.
Por ejemplo, usted demanda a la compañía Ford de Michigan, por que la bolsa de aire del auto mató a su hijo. Hay que tomar en cuenta que usted y su hijo son de Texas y Ford es de Michigan.
Aquí decimos que las partes son originarias de foros diversos (existe lo que llamamos “diversity”).
Sin embargo, el mayor problema, para una parte que está demandado en una corte federal, no es el hecho de estar en corte federal y enfrentar una gran corporación. El mayor problema para “Fulanito”, no es el tener que pelear con abogados de los grandes despachos de Washington, Nueva York o Houston.
El mayor problema, al estar en corte federal, son los jueces. Tienen tanto poder, que muchas veces hacen lo que quieren, estén bien o mal, y nada ni nadie les puede decir nada.
Hay que entender que éste fenómeno se da porque los jueces son asignados por el presidente de la nación y la posición es de por vida. O sea que tienen “chamba” de por vida y seguirán siendo jueces federales hasta que se mueran. Como no son elegidos y su puesto no depende del voto, entonces hacen y deshacen a diestra y siniestra.
Por ejemplo, se han dado muchos casos en donde el demandante y sus abogados han estado peleando por años su caso en corte federal.
Para preparar el caso en contra de la corporación, los abogados de “Zutanito” han gastado miles y miles de dólares en expertos, viajes, tiempo, trabajo, esfuerzo, etc.
Una semana antes del juicio, como el juez no quiere molestias, ni fastidios, ni mucho menos verle la cara a nadie, anuncia que la demanda no procede que porque existe un “error técnico,” y le tumba la demanda a “Zutanito”.
Inclusive, el mismo día de juicio, minutos antes de empezar la selección del jurado, el juez dicta una sentencia que pierde el demandante por cualquier excusa o razón, que no procede su demanda, y lo manda de vuelta a su casa, junto con sus abogados.
Y, aunque usted no lo crea, nadie puede hacer nada.
¿Por qué? Por que el juez no tiene que explicar sus acciones.
¿Por qué? Por que su chamba está segura de por vida y nadie los puede correr de su posición. Llore uno, chille, patalee, se de cabezazos en la pared, ni modo, no se puede hacer nada.
Ahora, aunque en el sistema de las cortes del estado, también a veces suceden cosas extrañas, por lo menos uno puede inconformarse y a través del voto exigir un cambio.
Si no le gusta a uno como está trabajando el juez, porque favorece a equis abogado que es su compadre, o lo que sea, entonces el día de la elección lo echamos a la calle y lo reemplazamos con otro.
Desgraciadamente, en el sistema federal no es así.
Los jueces tienen el poder casi de un rey o una reina y usted y yo somos sus súbditos.
Carlos H. Cisneros es Abogado en Brownsville, Texas y maneja asuntos criminales federales y estatales, así como asuntos civiles de accidentes o muerte. El contribuye esta columna como un servicio a la comunidad hispana. Su novela, The Case Runner, ya esta disponible en Pre-Venta en www.amazon.com Aparte, tiene licencia para litigar en los tribunales de todo Texas, tribunales federales (Distrito Sur), cortes de apelación, incluyendo la corte de apelaciones del 5o Circuito en Louisiana. Preguntas,
sugerencias y citas en el 1002 E. Taylor, Brownsville, o Tel. 956-504-2260, e-mail: chcisneros_atty@hotmail.com







