La policía de Brownsville está investigando las circunstancias de un asesinato ocurrido la noche del martes luego de que un hombre llamó al 911 para admitir que había matado a su esposa y estaba tratando de quitarse la vida.
El cuerpo de Verónica Ibarra, de 31 años, fue encontrado el martes por la noche en el 1165 Wildrose Lane, Apartamento 403, la casa de su esposo Alfredo Ibarra, de 33 años, dijo el sargento Jimmy Manrrique, portavoz de la policía.
Los oficiales de la policía arribaron al apartamento en respuesta a una llamada al 911 hecha por Alfredo a las 9 p.m., quien le dijo a la policía que había matado a su esposa, dijo Manrrique.
“Cuando los oficiales de la policía arribaron encontraron al esposo en la sala semi inconsciente y cubierto en sangre”, comentó Manrrique. “La víctima Verónica Ibarra fue encontrada muerta en la recámara. En ese momento no pudimos determinar la causa de muerte, y no hasta que determinamos que fue por estrangulación”.
La víctima no aparentaba haber sido apuñalada, golpeada por abusada sexualmente, dijo la policía.
Alfredo tenía heridas punzocortantes en su abdomen, las muñecas cortadas y una cortada en el cuello, dijo la policía. Las heridas se las hizo él mismo con un cuchillo de cocina.
Alfredo fue transportado ade urgencia al Valley Baptist Medical Center en Brownsville donde se encontrana en condición seria pero estable y permanecía bajo guardia.
Ayer el juez municipal Ben Neece giró una orden de arresto para ibarra acusándolo de asesinato y lo procesarán probablemnete hoy por la mañana en el hospital.
Aunque los dos estaban casados, Alfredo y Verónica vivían en casas separadas y aparentemente tenían un historial de violencia doméstica, dijo Manrrique.
“El le llamó a ella y le dijo que tenía problemas del corazón y ella fue a su casa”, dijo Manrrique. “Esto parece ser que estaba plneado como asesinato suicidio pero no fue como estaba planeado”.
La pareja tenía cuatro hijos de 13, 9 y gemelos de 4 años de edad quienes se encontraban con famili-ares cuando ocurrió el asesinato y han sido entregados a los abuelos paternos, agregó el sargento.